Éste collar encarna la magia del otoño, ese momento en que la naturaleza se transforma y revela su belleza en tonos cálidos y profundos.
Los granates sostienen la energía vital, conectándote con la raíz, la fuerza interna y el pulso de la vida que persiste incluso en los ciclos de cambio.
En el centro, el cuarzo lodolita con sus inclusiones naranjas guarda un paisaje interior, como un bosque encapsulado, invitándote a mirar hacia adentro y a honrar tus propios procesos de transformación.
Las delicadas hojas inspiradas en el alerce acompañan éste amuleto como símbolo de conexión con la tierra, los ciclos naturales y la sabiduría ancestral que habita en lo simple y lo orgánico.
Éste collar es un recordatorio de que soltar también es parte del florecer, y que en cada etapa de cambio existe una belleza única que merece ser habitada con presencia y amor.
Elaborado a mano en plata fina 950, libre de níquel, con cuarzo lodolita natural y dos granates facetados naturales.
Posee doble función, puede ser usado como Choker o como collar.
